EN

Mi web no aparece en Google

Qué comprobar, y en qué orden, antes de contratar a nadie

Detrás de esa frase hay dos problemas que no se parecen en nada. O tu web no está indexada, o está indexada y sale por detrás de otros. El primero se arregla en una tarde y a veces con un clic. El segundo es trabajo de meses. Lo urgente es saber cuál tienes, y se averigua en medio minuto.

La comprobación que lo aclara en un minuto

Se hace en el propio buscador y no hay que instalar ni contratar nada. En la caja de búsqueda de Google se escribe `site:`, y pegado, sin espacio, el dominio. Para este sitio sería `site:thebalancestudio.es`.

La respuesta sólo puede ser una de dos, y cada una lleva a un sitio distinto.

Google devuelve una lista de páginas tuyas. Estás en el índice. Tu web existe para el buscador y el problema no es ese: es que hay otros por delante. Eso es competencia, y es trabajo de meses, pero es trabajo que se puede hacer.

Google contesta que la búsqueda no obtuvo ningún resultado. No estás indexado. Conviene entender bien la diferencia, porque no es un matiz: no es que salgas mal colocado, es que no formas parte de la lista. Mientras siga así, cualquier inversión en contenidos o en posicionamiento es dinero puesto delante de una puerta cerrada.

Una advertencia antes de sacar conclusiones, porque este susto es más común de lo que parece: un dominio mal escrito devuelve exactamente la misma respuesta que un sitio no indexado. Comprueba que has escrito tu dominio completo y con su extensión, tal y como aparece en la barra del navegador. Un carácter de menos y la prueba dice lo contrario de lo que pasa.

Cada uno de los dos caminos tiene su apartado aquí abajo.

No estás indexado: cinco causas por orden

De más frecuente a menos. Todas se comprueban gratis.

  • La web pide que no se la indexe. Causa número uno, y la más absurda. Una etiqueta `noindex` que se puso durante el desarrollo y nadie quitó al publicar. En los gestores es una casilla de «disuadir a los motores de búsqueda». Se corrige en un clic, y hay sitios que llevan meses así sin saberlo.
  • El robots.txt bloquea el rastreo. Otro resto del desarrollo. Abre `tudominio.com/robots.txt` y mira si hay un `Disallow: /`.
  • El sitio es muy nuevo. Si lleva menos de dos o tres semanas y ya enviaste el sitemap, lo que hace falta es esperar.
  • Google no encuentra por dónde entrar. Sin sitemap, sin enlaces internos y sin nadie que enlace desde fuera, el rastreador no tiene camino. Pasa sobre todo en sitios hechos con maquetadores donde el menú se genera de una forma que no deja enlaces de verdad.
  • El contenido solo existe después de ejecutar JavaScript. Google puede procesarlo, pero tarda más y falla más. Si el texto no está en el HTML que devuelve el servidor, dependes de una segunda pasada que no siempre llega.

La herramienta que da la respuesta

Search Console es gratis, la ofrece Google y es la única fuente que dice qué piensa el buscador de tu sitio. Si no la tienes dada de alta, ese es el primer paso antes que cualquier otro.

Dentro hay dos sitios donde mirar. En inspección de URL pegas una dirección y te dice si está indexada y, si no lo está, por qué. En páginas tienes la lista completa de lo indexado y lo excluido, con el motivo de cada exclusión.

Ahí salen las respuestas de verdad. «Excluida por una etiqueta noindex». «Rastreada, actualmente sin indexar». «Bloqueada por robots.txt». En vez de hipótesis, el motivo.

Estás indexado pero no sales

Corresponde decir aquí algo que no siempre se dice: puede que estés compitiendo por consultas que no se pueden ganar.

Términos como «diseño web» o «abogado» los ocupan sitios con años de trabajo acumulado y equipos dedicados a contenido. Un sitio nuevo no entra ahí por hacerlo bien. Entra por hacerlo bien durante mucho tiempo, o no entra.

Lo que sí se puede ganar son consultas concretas con menos competencia. Menos volumen, cierto. Pero de gente que busca exactamente lo que haces, y esa convierte muchísimo mejor.

La comprobación honesta: busca el término por el que quieres salir y mira quién ocupa los diez primeros puestos. Si son plataformas, medios grandes o Wikipedia, ese término no va a ser tuyo. Si son sitios parecidos al tuyo, es alcanzable.

Lo que sí mueve la aguja

Que cada página responda a una intención concreta. Una página que habla de todo no responde bien a nada, y el buscador no sabe para qué consulta ofrecerla.

Que el título y la descripción digan lo que hay dentro. Es lo primero que se lee en los resultados y decide si alguien entra o pasa de largo.

Que exista contenido que responda de verdad. No un párrafo con la palabra repetida: la respuesta completa, mejor que la de quien está ahora primero.

Y que otros sitios enlacen al tuyo. Es lo más lento, lo más difícil y lo que más pesa. No se compra sin riesgo. Se gana.

La comprobación que casi nadie hace

Si tu negocio es local, puede que el problema no esté en la web sino en la ficha de empresa.

En muchas búsquedas locales el mapa y las fichas ocupan la parte alta de la pantalla, y ahí no se entra por posicionamiento web. Se entra por tener la ficha creada, verificada y con reseñas.

Compruébalo antes de invertir en contenidos. Si tus clientes te buscan por cercanía, esa ficha puede valer más que veinte páginas escritas.

Si ya has hecho las comprobaciones y sigues igual

Se puede mirar tu caso y decirte si el problema es técnico, de contenido o de competencia. Son tres cosas muy distintas y solo una es barata.

Hablemos

Seguir leyendo

Todos los artículos